Asoquim: 80% del sector químico opera con entre 0% y 40% de capacidad instalada

 

 

 

El presidente de ASOQUIM, Guillermo Wallis, aseguró que no se justifica
mantener esta medida que favorece la importación de productos terminados,
cuando la industria nacional sí paga impuestos y está en capacidad de cubrir los
requerimientos del mercado nacional con productos de calidad y, además, generar empleos y divisas mediante exportaciones.

Caracas, Noviembre de 2021 – El decreto 4552 que establece exoneraciones de aranceles de importación y de Impuesto al Valor Agregado (IVA) para productos terminados está causando serios daños al sector químico nacional, debido a la competencia desleal que esta medida ha generado en sectores tan importantes como higiene del hogar e higiene industrial, cloro e hipoclorito de sodio, lubricantes, pinturas, barnices y mastiques, adhesivos y pegamentos, tintas.
Así lo señaló Guillermo Wallis, presidente de la Asociación Venezolana de Industria Química y Petroquímica (ASOQUIM), quien explicó el efecto negativo de estas exoneraciones de impuestos aplicadas desde hace dos años. Citó como ejemplo, el caso de detergentes, donde la proliferación de productos importados que no tienen que pagar impuestos de importación ni IVA y tampoco están obligados a cumplir con los requerimientos sanitarios y de calidad nacionales,
ha llevado a las fábricas nacionales a trabajar a muy baja capacidad.
“Situaciones similares se han observado en los sectores mencionados anteriormente porque es difícil competir con mercancía importada que cuenta con beneficios impositivos que no están disponibles para el producto nacional. La industria venezolana está en condiciones de abastecer plenamente el mercado nacional pues, en estos momentos, son muchas las empresas que apenas utilizan 20% de su capacidad y podrían perfectamente aumentar su producción si se dan las condiciones para ello.

“Venezuela no necesita recurrir a la importación de productos químicos terminados que se pueden producir internamente, pues existe la capacidad y la disposición para ofrecer a nuestros consumidores los rubros que requieren para satisfacer sus necesidades. El sector privado puede cubrir nuestro mercado con producción endógena, generar la independencia de los productos
extranjeros e, incluso, generar divisas al país”, explicó Wallis quien recalcó que la exoneración de impuestos de los productos terminados importados desestimula la inversión nacional y la creación de puestos de trabajo en el país”.
Indicó que la exoneración de IVA en la importación de productos termina no favoreciendo al consumidor, ya que las tiendas al detal sí son sujetos de cobrar el IVA , lo que indica que es un beneficio que favorece solo al importador.
Es importante recordar que, a finales de septiembre y principios de octubre del presente año, ASOQUIM envió comunicaciones reiterando la posición de excluir del Decreto 4552 publicado en la Gaceta Oficial N°. 6.636 de fecha 06/08/2021, los códigos arancelarios correspondientes a los sectores: adhesivos y pegamentos, pigmentos, pinturas y barnices, mastiques y tintas, cloro e hipoclorito de sodio, higiene del hogar e higiene industrial y lubricantes, conforme a lo que
habíamos expuesto en las diversas mesas técnicas realizadas en el marco del Consejo Nacional de Economía Productiva y coordinadas por el Viceministerio de Economía Productiva del Ministerio de Economía, Finanzas y Comercio Exterior. Al igual que en las reuniones celebradas conjuntamente con CONINDUSTRIA, ASOQUIM manifestó y documentó tener capacidad de abastecer el mercado nacional para los productos terminados de fabricación nacional.
El presidente del gremio químico insistió en que las industrias son más que fábricas. “Son organizaciones que consumen materias primas nacionales y producen bienes de calidad para el mercado interno; hacen investigación, generan empleos, pagan salarios, beneficios y formación para que sus empleados puedan desarrollar sus capacidades. Asimismo, contribuyen con el
sostenimiento de las comunidades, municipios y el país en general, mediante el pago de impuestos y, con ello, apoyan el mejoramiento de la calidad de vida de la población”.
Reiteró, además, que es fundamental contar con una política arancelaria adecuada, que permita incrementar la producción nacional y evite el cierre de empresas y pérdida de empleos.

En tal sentido, solicitan nuevamente al gobierno nacional que con carácter de urgencia se eliminen las exoneraciones de impuestos de importación a los productos terminados. Esto no significa protección arancelaria para la industria nacional sino más bien la oportunidad para competir en condiciones equitativas.

 

 

 

 

Al presentar los resultados de la encuesta de coyuntura del I trimestre de 2022, el presidente de ASOQUIM, Guillermo Wallis, explicó que se observa una mejoría pero todavía coyuntural, aunque existen expectativas positivas por la eliminación reciente de  de varios ítems del decreto de exoneración de aranceles para algunos segmentos del sector.

Florencia Tovar
ftovar@fuguetcomunicacionycambio.com

Caracas, 26 de mayo de 2022– Aunque se observa una mejoría en la situación del sector, según la Encuesta de Coyuntura del I trimestre de 2022 realizada por la Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (ASOQUIM), 74% de las empresas están operando por debajo del 40% de su capacidad. Es decir, 3 de cada 4 empresas tienen ociosa más del 60% de su capacidad de producción.

“Lo ideal es que las empresas trabajen a 70 u 80% de su capacidad para poder producir eficientemente optimizando costos y generando más empleos”, explicó Guillermo Wallis, presidente de Asoquim.

El dirigente gremial reconoció el trabajo de las mesas técnicas realizadas por el ministerio de Economía y Finanzas, al revisar conjuntamente con ASOQUIM y CONINDUSTRIA, la exoneración de IVA y arancel de aduanas a un importante número de ítems. Apuntó que los sectores más beneficiados gracias al trabajo de estas mesas técnicas fueron pinturas, tintas y resinas termoestables; pero quedan pendientes los ajustes requeridos en sectores como el de pegamentos, lubricantes e higiene del hogar e industrial. Esto puede ayudar a la reactivación del sector.

Advirtió, sin embargo, que el impacto favorable de esta medida puede verse afectado por el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF), que se aplicará a todas las transacciones realizadas en divisas, debido a su efecto inflacionario sobre los precios de los productos.

Wallis explicó que el impuesto tiene un efecto cascada sobre los productos, dado que se aplica desde el primer eslabón de la cadena (adquisición de materia prima), pasando por la fábrica procesadora, el distribuidor, el comercio al detal hasta llegar al consumidor final. En cada una de esas cadenas debe aplicarse el 3% del impuesto señalado, lo que hace que el consumidor tenga que pagar un monto mucho más alto con respecto a cuando este tributo no existía.

Adicionalmente, esto le resta competitividad al sector frente al producto importado debido a que éste solo cancela una vez dicho impuesto.

La confianza es fundamental

Wallis insistió que las mejoras que se han venido dando en 2021 y comienzos de 2022 son de carácter coyuntural y no estructural.  Es de destacar  que, según la encuesta de coyuntura del sector químico y petroquímico del primer trimestre de 2022, los principales factores que limitan la producción y al comercio son la falta de financiamiento, baja demanda nacional, competencia del producto importado y los excesivos tributos.

Bajo estas circunstancias, es imposible generar confianza en el sector privado. Confianza que es fundamental a la hora de invertir en maquinarias, nuevas líneas de producción e innovación, lo que a su vez elevaría la capacidad de empleo de las empresas. En los últimos años, las empresas se han visto obligadas a financiar sus actividades con recursos propios, y por eso lo que se ve es un crecimiento orgánico. Pero no hay capital fresco de inversión, insistió el presidente de ASOQUIM.

 “El sector tiene un gran potencial para generar empleo, y eso se está empezando a materializar. Pero si eso es así bajo las actuales condiciones, ¿cómo sería si hubiera un cambio de reglas y políticas que permitieran un cambio fundamental en la actividad privada?”, recalcó Guillermo Wallis.