Presidente de ASOQUIM, Guillermo Wallis: «Se necesita seguridad jurídica y confianza para que las empresas puedan invertir.»

El presidente de Asoquim, Guillermo Wallis, señaló que si bien es cierto que en lo que va de año se ha producido una recuperación de la actividad del sector en comparación con 2020, es necesario destacar que ésta no es significativa si se compara con los niveles de años anteriores. Luego de una fuerte caída del PIB  en el período 2014-2019 y el frenazo de la economía en 2020 debido a la pandemia, era de esperar un leve repunte en 2021n impuestos y baja demanda

 Florencia Tovar

ftovar@fuguetcomunicacionycambio.com

Caracas, 10 de diciembre de 2021 Aunque los resultados de la Encuesta de Coyuntura realizada por la Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (ASOQUIM) revelan que en el tercer trimestre del presente año se mantiene una recuperación en cuanto a las ventas y la producción, es necesario destacar que estos niveles no son significativos comparados con lo que había en años anteriores.

Guillermo Wallis, presidente de ASOQUIM, precisó que luego de la fuerte caída experimentada por la economía nacional entre 2014 y 2019 y el frenazo sufrido como consecuencia de la pandemia, era lógico esperar un leve repunte en la actividad del sector productivo y comercial. Y si bien es cierto que las políticas públicas aplicadas en los últimos meses han detenido la disminución del Producto Interno Bruto (PIB), éstas no pueden generar aumento del crecimiento y de la producción. Para ello, se requiere de reformas estructurales que permitan a las empresas privadas poder trabajar.

Uno de los factores que habla más claramente sobre la verdadera situación del sector químico y petroquímico es el de la capacidad utilizada por las empresas. En el tercer trimestre de 2021, la mitad de las compañías (50%) apenas usó entre 0% y 20% de su capacidad instalada y 38,5% tiene operativa entre 21% a 40% de su capacidad. Es decir, 88,5% usa menos del 40% de su capacidad total, lo que representa una alta capacidad ociosa.

Al ser consultados los empresarios químicos en torno a la situación de la economía nacional, 48,5% opinó que se mantiene igual; para 40,5% mejoró y 10,8% de la muestra piensa que empeoró. Al opinar sobre el sector industrial en el cual se desenvuelven, la percepción es muy similar a la anterior: 48,6% dice que se mantuvo igual; para 37,8% estuvo mejor y 13,5% indica que fue negativa. Sin embargo, cuando evalúan la situación particular de su empresa, los números son menos optimistas: para 45,9% mejoró; 37,8% asegura que no hubo cambios y para 16,2% empeoró.

En cuanto a las ventas del tercer trimestre del año comparadas con las del mismo período de 2020, 56,8% de los encuestados afirmó que mejoraron; para 21,6% cayeron y para el restante 21,6% se mantuvieron sin cambios.

Igualmente al medir la producción, se observó que 65,4% de los consultados cree que hubo un incremento en el tercer trimestre de 2021 con respecto al mismo lapso del año anterior; 15,4% reportó caída; 3,8% dijo que se mantuvo igual y el restante 15,4% no logró producir.

Para los encuestados, los factores limitantes de la producción son la baja demanda nacional, la competencia del producto terminado importado que llega sin pagar impuestos, la escasez de combustible para el transporte y otras operaciones (gasolina, diésel y otros) y falta de financiamiento. En estos factores coinciden con los representantes del sector comercializador y de servicios, para quienes las principales limitantes fueron precisamente competencia del producto importado,  baja demanda nacional, falta de financiamiento y excesivos tributos fiscales y parafiscales.

En cuanto a los recursos financieros destinados a sus empresas durante el tercer lapso del presente año, solo 2,7% afirmó realizar inversiones mayores (-3% con respecto al mismo trimestre de 2020); 62,2% realizó inversiones operativas (maquinaria, reposición y mantenimiento) y 35,1% no invirtió.

Sin embargo, se observa cierto nivel de optimismo puesto que 80,8% de las industrias encuestadas y 90,9% de las empresas de comercio y servicios del sector estiman realizar inversiones o gastos en innovación en el corto, mediano y largo plazo, bien para transformación tecnológica o ambiental o en el área de energías alternativas para la autogeneración.

No obstante, el máximo directivo de Asoquim afirmó que la verdadera recuperación del sector químico y petroquímico requiere de políticas públicas que incentiven la producción y la competencia sana. Destacó que, en estos momentos, tal y como lo refleja la Encuesta de Coyuntura, los principales problemas se concentran en la competencia desleal de productos terminados importados que no pagan impuestos de importación ni IVA. Eso está afectando negativamente a sectores como el de pegamentos, pinturas, productos de higiene del hogar e industrial y aceites automotrices.

En ese sentido, hizo un nuevo llamado al Ejecutivo Nacional para que se elimine la exoneración de aranceles y del IVA que está privilegiando la importación y el consumo de rubros terminados importados, afectando la producción y el empleo en el país.

 

Al presentar los resultados de la encuesta de coyuntura del I trimestre de 2022, el presidente de ASOQUIM, Guillermo Wallis, explicó que se observa una mejoría pero todavía coyuntural, aunque existen expectativas positivas por la eliminación reciente de  de varios ítems del decreto de exoneración de aranceles para algunos segmentos del sector.

Florencia Tovar
ftovar@fuguetcomunicacionycambio.com

Caracas, 26 de mayo de 2022– Aunque se observa una mejoría en la situación del sector, según la Encuesta de Coyuntura del I trimestre de 2022 realizada por la Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (ASOQUIM), 74% de las empresas están operando por debajo del 40% de su capacidad. Es decir, 3 de cada 4 empresas tienen ociosa más del 60% de su capacidad de producción.

“Lo ideal es que las empresas trabajen a 70 u 80% de su capacidad para poder producir eficientemente optimizando costos y generando más empleos”, explicó Guillermo Wallis, presidente de Asoquim.

El dirigente gremial reconoció el trabajo de las mesas técnicas realizadas por el ministerio de Economía y Finanzas, al revisar conjuntamente con ASOQUIM y CONINDUSTRIA, la exoneración de IVA y arancel de aduanas a un importante número de ítems. Apuntó que los sectores más beneficiados gracias al trabajo de estas mesas técnicas fueron pinturas, tintas y resinas termoestables; pero quedan pendientes los ajustes requeridos en sectores como el de pegamentos, lubricantes e higiene del hogar e industrial. Esto puede ayudar a la reactivación del sector.

Advirtió, sin embargo, que el impacto favorable de esta medida puede verse afectado por el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF), que se aplicará a todas las transacciones realizadas en divisas, debido a su efecto inflacionario sobre los precios de los productos.

Wallis explicó que el impuesto tiene un efecto cascada sobre los productos, dado que se aplica desde el primer eslabón de la cadena (adquisición de materia prima), pasando por la fábrica procesadora, el distribuidor, el comercio al detal hasta llegar al consumidor final. En cada una de esas cadenas debe aplicarse el 3% del impuesto señalado, lo que hace que el consumidor tenga que pagar un monto mucho más alto con respecto a cuando este tributo no existía.

Adicionalmente, esto le resta competitividad al sector frente al producto importado debido a que éste solo cancela una vez dicho impuesto.

La confianza es fundamental

Wallis insistió que las mejoras que se han venido dando en 2021 y comienzos de 2022 son de carácter coyuntural y no estructural.  Es de destacar  que, según la encuesta de coyuntura del sector químico y petroquímico del primer trimestre de 2022, los principales factores que limitan la producción y al comercio son la falta de financiamiento, baja demanda nacional, competencia del producto importado y los excesivos tributos.

Bajo estas circunstancias, es imposible generar confianza en el sector privado. Confianza que es fundamental a la hora de invertir en maquinarias, nuevas líneas de producción e innovación, lo que a su vez elevaría la capacidad de empleo de las empresas. En los últimos años, las empresas se han visto obligadas a financiar sus actividades con recursos propios, y por eso lo que se ve es un crecimiento orgánico. Pero no hay capital fresco de inversión, insistió el presidente de ASOQUIM.

 “El sector tiene un gran potencial para generar empleo, y eso se está empezando a materializar. Pero si eso es así bajo las actuales condiciones, ¿cómo sería si hubiera un cambio de reglas y políticas que permitieran un cambio fundamental en la actividad privada?”, recalcó Guillermo Wallis.